domingo 10 de octubre de 2010

Hierbas aromáticas: multiplicación por esquejes

Haz los esquejes o estaquillas de los brotes surgidos en el año, en esa primavera, cortándolos a finales de primavera o en verano. Los esquejes también los puedes recoger más tarde, hasta mitad del otoño.

2. Corta las estaquillas semileñosas con una longitud de 8 a 15 cm. Deben llevar 2 o más nudos.



3. Corta la base de cada esqueje justo por debajo de un nudo y quita las hojas inferiores dejando sólo las 2, 3 ó 4 superiores.

4. Impregna la base con un poco de polvo de hormonas de enraizamiento. No es imprescindible hacerlo, pero ayuda a que eche raíces. Las hormonas también se venden en forma líquida y gel.



Plantación

5. Plántalos cuanto antes para que no se resequen.
6. Prepara macetas o bandejas rellenas con turba o mantillo mezclado con arena de río lavada mitad y mitad. Si no tienes arena, usa perlita (foto inferior).



Perlita
7. Clava los esquejes introduciendo el tercio inferior en el sustrato y aprieta con los dedos.

8. Riega y cubre la maceta o bandeja con una bolsa de plástico clavándolo en palillos de forma que las hojas no rocen el plástico. Si no usas una bolsa, una lámina de polietileno transparente o tarros de cristal en macetas individuales.... Servirá para mantener la humedad alrededor de las estaquillas. Habrás de ventilar cada tanto para evitar la condensación.


9. Coloca todo en un lugar con temperatura suave (alrededor de 20ºC) y que no reciba sol directo ni corrientes de aire.

10. Mantén el sustrato húmedo, no encharcado. Al cabo de varias semanas el esqueje desarrollará raíces por su base y tendrás una nueva planta.



11. Para pasar el primer invierno, puesto que la planta todavía es delicada, mantén las macetas dentro de casa o en un invernadero.

12. La primavera siguiente ya están listos para trasplantar a macetas individuales, por ejemplo de 10 cm de diámetro. Tras unos cuantos días de aclimatación pueden recibir la luz del sol. Ponles un poco de fertilizante líquido todas las semanas.


ACODO

• Acodo simple (Ejemplos: Salvia y Tomillo

1. Se suele hacer en primavera y sacar la rama enraizada en otoño. En clima cálido mediterráneo también se puede hacer en otoño y sacar en primavera del año siguiente.

2. Escoge tallos largos y flexibles de Salvia o de Tomillo.

3. Sin separarlos de la planta, extrae con una navaja afilada la corteza de un anillo de unos 2 cm. de longitud (mira el dibujo inferior). Pon en la superficie del corte polvos de hormonas de enraizamiento para favorecer la emisión de raíces.



El anillado lo que hace es retener ahí la savia descendente para que no llegue a las raíces y se acumule en ese punto estimulando la rizogénesis.

4. Entierra en el suelo esta parte herida y fíjalo con un alambre. Cubre con un poco de tierra o mejor, con una mezcla de turba y tierra. Al cabo de unos meses habrá echado raíces en ese punto y ya se podrá cortar por debajo de las raíces y pasar a una maceta como planta independiente.


• Acodo por amontonamiento

Por este método de Acodo de Amontonamiento se pueden multiplicar las siguientes especies de Aromáticas y Condimentarias: Ajedrea de invierno (Satureja montana), Ajenjo (Artemisia absinthium), Lavanda o Espliego, Santolina, Hisopo, Romero, Salvia, Tomillo, etc.
En primavera, amontona tierra sobre la planta en la base; unos 7-12 centímetros. Si usas mantillo mezcaldo con arena, mejor. Esto provocará que de los tallos surjan raíces.

Coloca más cantidad de tierra si la lluvia o el riego la va arrastrando hasta que se hayan formado raíces a finales de verano o en otoño. Entonces haz como si fuera una división de mata y utiliza un cuchillo para separar los distintos vástagos enraizados.


DIVISIÓN DE MATA

Es un método muy sencillo y muy rápido para obtener nuevos ejemplares. Incluso si no deseas tener más plantas, has de dividirlas igualmente para que el ejemplar no envejezca. Se hace así:

1. Las plantas a las que se puede aplicar este método tienen que ser plantas que hayan ramificado bien por abajo, que tenga muchos brotes desde la base del suelo. Esto ocurrirá cuando tenga una cierta edad (más de 3 años).

2. La mejor época para hacerlo es en primavera o a principios de otoño. Como regla general, las plantas que florecen en primavera y al comienzo del verano, deben dividirse en otoño, mientras que las que florecen en verano y en otoño, deben de dividirse en primavera antes de que hayan crecido demasiado.

3. Procura hacerlo con la tierra ligeramente húmeda con el fin de que no se desmorone el cepellón y no queden las raíces "peladas" al hacer la división.

4. Desentierra toda la planta del suelo con una pala de jardinero o con una azada, dañando lo menos posible las raíces.

5. Con las manos o con un cuchillo bien afilado, haz 2, 3, 4 ó más partes, llevando cada una un trozo de raíz.

6. Finalmente se planta cada sección en la tierra enriquecida previamente con algo de mantillo o turba, o bien, se enmacetan.

7. Asienta bien con las manos la tierra para que no queden bolsas de aire y riega abundantemente.

martes 5 de octubre de 2010

Hierbas aromáticas: multiplicación por semillas

Compra las simientes o recoléctalas. Para recolectar tienes que vigilar la evolución de la floración y evitar que caigan al suelo. Mete los capítulos florales en bolsas de papel, corta el tallo y sacude fuerte la bolsa para recoger los granos. Selecciona las semillas más sanas, déjalas secar y guárdalas en papel (nunca en plástico) y a su vez dentro de un tarro tapado. Ponle una etiqueta.



2. Epocas de siembra

La época de siembra depende de la especie. Consulta en el paquete de las semillas. Para la mayoría, la primavera y principios de verano son los mejores momentos para sembrar, aunque algunas Hierbas Anuales pueden sembrarse en otoño.

La semilla con temperaturas frías suele estar latente y se activan sobre los 15 o 18ºC.

Las Hierbas poco duraderas y poco resistentes que se emplean en mayor cantidades, como el Perejil, puedes sembrarlas a intervalos de 3 a 4 semanas desde principios de primavera hasta principios de otoño. Esto te proporcionará hojas todo el año.

3. Recipiente
Los recipientes van desde la bandejas de alveolos (con compartimentos), bandejas planas, macetas, cuencos, cajas de todo tipo... o sembrando en el suelo directamente. Deben tener agujeros en el fondo para que salga el exceso de agua.

Existen unas cajas de propagación de plástico transparente llamados propagadores. Unos modelos llevan calefacción incorporada y otros no. Si la propagación se efectúa en primavera y verano, la calefacción no es tan importante.


4. Sustratos
Venden sustratos especialmente formulados para siembra. Sin embargo, lo habitual es hacérselo uno mismo. Emplea turba sola, o mejor, mézclala con arena (mitad y mitad de cada una) o con perlita o con vermiculita. Otra mezcla muy buena es:



5. Siembra

• Reparte las semillas homogéneamente por la bandeja o por la maceta. Si siembras en bandejas de alveolos, echa 2 ó 3 semillas por cada alveolo. Si las semillas son muy pequeñitas mézclalas con arena fina para facilitar la dispersión homogénea.

• Cúbrelas con una capa fina de sustrato de espesor 1 ó 2 veces el grosor de la semilla. En el caso de semillas finas y pequeñas es suficiente cubrir someramente la semilla, lo mínimo.

• Asienta ligeramente con las palmas de las manos o con una tablilla plana para que queden en íntimo contacto semilla y sustrato.


• Riega con cuidado para no mover las semillas ni destaparlas. Para esto es útil un pulverizador de mano o la mochila de los tratamientos.

• Es bueno añadir en el agua de riego algún fungicida como Captan o Benomilo que proteja de hongos.

6. Identificación

Las plántulas son iguales unas de otras. Para no confundirte clava en el semillero una tarjetita de plástico, madera u otro material resistente con el nombre de la especie, variedad y fecha de siembra. Para ello, usa un rotulador indeleble, pues la tinta normal se corre al mojarse.



7. Plástico o cristal

Cubre las macetas o bandejas recién sembradas con un plástico transparente (podría ser de cocina) o con un cristal. Así se retendrá el calor y la humedad. A diario, o cada dos días, retira la cubierta para ventilar la tierra y para regar pulverizando.


Coloca todo a resguardo del sol directo y a una temperatura que ronde los 15 ó 20ºC.
En cuanto hayan nacido todas las plantitas retira definitivamente la tapa y traslada el semillero a un lugar muy luminoso, por ejemplo, cerca de una ventana (no al sol directo). Necesita mucha luz para que las plantitas no crezcan larguiruchas.

8. Aclareo y repicado

Aclara para que quede 2 ó 3 dedos de espacio entre cada plántula. O bien, si está sembrada en tierra, entresaca para dejarlas suficientemente espaciadas unas de otras. En cada alveolo, cuando tengan los cotiledones, deja las más fuerte en cada uno, arrancando las demás. Para ello riega bien antes y así se puede extraer entera la planta más débil sin dificultad.

Cuando las plantitas tengan un par de hojas verdaderas (no los cotiledones que salen nada más germinar), se trasplantan a macetas individuales o, por ej., a envases de yogur; siempre con su correspondiente agujero de drenaje. Esto se llama repicar las plantas (trasplante). Riega para que no pasen sed porque son pequeñas y delicadas.





8. Pinzado
Conforme vayan creciendo las plantas, "pinza", es decir, corta las puntas de los tallos largos para que ramifique por abajo y se haga más densa y compacta. Así se evita una planta con pocos tallos, larguiruchos y despoblada por la base.



Problemas de los semilleros

1. Cuando compres semillas fíjate en la fecha de caducidad que indica el envase.

2. Temperaturas: procura mantener mínimas nocturnas por encima de los 10ºC y de día como máximo 35ºC para que no se deshidraten; un golpe de calor puede acabar con la germinación.

3. Mantén constante la humedad del sustrato.

4. Los sustratos encharcados por exceso de riego dificultan la respiración de las raíces aún muy débiles y se pudren.

5. Con poca luz las plantas se ahilan y no hay casi fotosíntesis para desarrollar hojas. Por el contrario los excesos disparan la transpiración de forma peligrosa.

6. Las plagas en semilleros de pulgones, ácaros, orugas, escarabajos, caracoles y babosas causan estragos cuando las plantas son aún jóvenes y no pueden defenderse de sus ataques.




7. Hay hongos que atacan las hojas y otros las raíces. En semilleros, los de las raíces son más peligrosos. Causan gran mortandad en plántulas recién germinadas. Es lo que se conoce por 'caída de plántulas' o 'damping-off'. A nivel del cuello quedan ennegrecidos y se doblan cayendo sobre el sustrato.

Los causantes son Fusarium, Phytophthora y Rhizoctonia. La infección se expande con rapidez por todo el semillero.

Para evitar que aparezcan sigue estos consejos:

Usa sustratos limpios y frescos. No uses para semilleros tierra del jardín que seguro que lleva hongos nocivos.


Un buen sustrato es muy poroso, tanto que cuando hace calor debes regar dos veces al día.


Evita el exceso de agua porque despierta el inóculo.


Bandejas, herramientas y estructuras limpias (por ej. con lejía).


Si utilizas estiércol que esté bien fermentado.


No pongas una elevada densidad de plantas.


Ventila en forma adecuada para evitar el aire enrarecido.


Tratamiento químico según el hongo que esté actuando, aplicando alrededor del cuello de las plantas un producto que contenga Benomilo, por ejemplo. No es muy eficaz